Si, este sábado pasado se han cumplido tres semanas desde que me rompí la clavicula.
Tres semanas en las que sufro:
* Dormir bocarriba sin posibilidad de ladearme y con unas toallas en la espalda que evitan que los hombros descansen en el colchón.
* Un arnes que tira de los hombros para atrás y que no permite movimiento alguno del brazo derecho.
* Rozaduras en la piel.
* Necesidad de una persona (mi bendita madre) que me tiene que ayudar en cosas tan sencillas como lavarme las manos, la ducha, el comer...
* Pinzamiento en la espalda, por la postura forzada que estoy obligado a llevar, que hace que no pueda andar durante mucho tiempo.
* No salir a la calle.
En fin, unas cuantas incomodidades.
Todo esto me ayuda a entender aún más si cabe y, por supuesto, salvando las distancias, a toda esa gente que sufre algún tipo de discapacidad. Lo mio seguro que es una tonteria y además temporal, por lo que la lista de mis "males" no dejan de ser anecdotas.
Seguro que ellos se quejan menos que yo, así que ¡adelante!.
Si los politicos y altos cargos se pusieran en un momento en el lugar de esas personas, las cosas cambiarian. Pero solo sirven para ofrecer buenas palabras (o mentiras, según se interprete).
Nos vemos. Un abrazo a todos.